Capítulo 1: Cómo usar el Atlas y leer evidencia. En este capítulo aprenderás a distinguir procedencia, estado y alcance antes de sacar conclusiones. El Atlas no es una tabla de ganadores ni un catálogo de promesas. Es una herramienta para responder una pregunta más útil: ¿qué sabemos de Ornith en este entorno, con qué respaldo y hasta dónde llega ese respaldo? Cada ficha combina tres piezas. La primera es la afirmación. La segunda es su procedencia. La tercera es el estado de evidencia. Si una de esas piezas falta, la lectura queda incompleta. La procedencia indica de dónde viene la información. Fuente A es la investigación principal, que reúne documentos públicos, configuraciones y observaciones locales aceptadas para este corte. Fuente B es una investigación separada, con su propio inventario y sus propias conclusiones. Consenso significa que ambas coinciden de manera independiente, o que una fuente primaria resuelve el punto. Esa coincidencia ayuda a detectar errores, pero no convierte una posibilidad en una prueba. Conviene detenerse en esa regla. Si Fuente A y Fuente B leen el mismo dato interno, no hay dos reproducciones. Hay un dato repetido. Si ambas encuentran que Ornith de nueve mil millones de parámetros es denso, y además la configuración primaria carece de expertos, el consenso es sólido para describir la arquitectura. Aun así, eso no prueba que una técnica de poda funcione. Procedencia y estado responden preguntas distintas. El Atlas usa varios estados. Demostrado quiere decir que existe una fuente primaria o una medición local que respalda una afirmación con un alcance definido. Pendiente de trazabilidad señala que hay una observación, quizá incluso una cifra histórica, pero faltan elementos como hashes, comandos, versiones, logs o repeticiones. Compatible sin probar quiere decir que la arquitectura o la interfaz parecen admitir una ruta, aunque la combinación concreta no haya sido validada. Hipótesis es una propuesta que todavía requiere experimento. No compatible indica una contradicción con la arquitectura, el runtime, el hardware o el objetivo. La palabra “demostrado” nunca debe viajar sola. Una carga exitosa demuestra carga, no calidad. Una respuesta correcta demuestra ese caso, no una tasa general de aciertos. Un archivo en disco demuestra presencia, no funcionamiento. Por eso el Atlas conserva frases como “sólo configuración activa” o “una prueba aislada”. El alcance evita que un hecho pequeño crezca hasta convertirse en una conclusión que los datos no sostienen. También hay que separar evidencia pública, evidencia local y material de aprendizaje. Una tarjeta de modelo puede documentar arquitectura y recetas. Un paper puede explicar un método. Una ejecución local puede confirmar que una combinación específica carga y responde. Un video o un audio puede orientar, mostrar una interfaz o resumir resultados. Pero audio no vuelve una fuente evidencia local. Escuchar una afirmación no reemplaza contar con el artefacto, el comando, la versión, el log y el resultado verificable en el entorno propio. Para leer una ficha, empieza por el verbo. “Existe” no significa “funciona”. “Carga” no significa “rinde”. “Soporta” en upstream no significa “está habilitado aquí”. Después revisa el objeto exacto: modelo, cuantización, cache, draft o proyector visual. Por último, busca las condiciones. El mismo nombre puede esconder otro hash, otro runtime, otra plantilla de chat o un tipo distinto de cache. En sistemas de inferencia, esos detalles cambian el resultado. Un ejemplo útil es el estado actual de llama.cpp. El Atlas puede afirmar que Ornith Q4_K_L está activo con KV Q4, tres slots y sin mmproj externo. Eso describe una configuración operativa. No permite heredar una cifra de velocidad, afirmar calidad equivalente a otra cuantización ni atribuir aceleración a DFlash. Cada afirmación adicional necesita su propia evidencia. Otro ejemplo es AWQ W4A16. Existe una prueba cercana a 261 mil tokens, sin validación de concurrencia triple ni equivalencia de calidad. La lectura correcta no es “AWQ ganó” ni “el contexto largo ya está resuelto”. La lectura correcta es más estrecha: esa ruta completó una solicitud larga bajo condiciones registradas, y ahora hace falta compararla con controles equivalentes. Cuando dos fichas parezcan contradecirse, no elijas la más optimista. Revisa si hablan de versiones distintas, soporte upstream frente a despliegue local, o arquitectura frente a ejecución. El Atlas conserva discrepancias porque borrarlas produce una seguridad falsa. Una discrepancia bien etiquetada es una tarea de investigación, no un defecto editorial. Confirmado hoy… El Atlas separa Fuente A, Fuente B y Consenso; también separa procedencia, estado y alcance. Esa estructura permite afirmar sólo lo que una fuente o una ejecución realmente sostienen. Falta demostrar… La trazabilidad completa de varias métricas históricas, la calidad comparada de los artefactos y la reproducción local de rutas que hoy sólo son compatibles en teoría o en upstream. Siguiente capítulo… Revisaremos el estado real de Ornith en llama.cpp: qué está activo, qué permanece apagado y qué conclusiones todavía no deben publicarse.